(Recepción de un hotel. La recepcionista les entrega las llaves a los turistas y luego les dice)
Recepcionista: Buenos días a todos. Bienvenidos.
Joaquín y Pilar: Gracias. ¿Queda algo pendiente?
Recepcionista: No. Ya pueden subir a sus habitaciones.
Pilar: ¡Mi maleta! ¿Dónde está mi maleta?
Joaquín: No grites, mujer. Mira al chico del carrito. Él se encarga de subirnos los equipajes. La tuya es roja, ¿verdad? Está junto a la mía, ahí, debajo de los maletines, las mochilas y los bolsos de los demás.
Recepcionista: Perdón, señores, un momento. Aquí, en el mostrador, hay un libro y una revista. ¿Alguno de ustedes es el dueño?
Raquel: El libro es mío. Oye, Ramón, ¿no es tuya la revista?
Ramón: Sí, es mía. ¿Puedes pasármela? Gracias.
Joaquín: ¿Quién sabe cuál es el número de nuestra habitación y en qué piso está?
Pilar: El número de nuestra habitación es el 1863 y está en el piso 18. ¿Y la vuestra, Raquel?
Raquel: La nuestra está en el piso 16. Lo sé porque el número de la habitación es el 1641.
Ramón: ¡Qué pena no ser vecinos del mismo piso!
Dolores regresa de un viaje a China y les trae a sus cinco nietos muchos regalos. Los niños gritan, saltan de alegría y besan a su abuela. Luego, abren los paquetes y comienzan a sacar los regalos.
Paco: La camiseta verde es mía. ¿Y la tuya, Isabel, cuál es?
Isabel: La mía es esa roja. Paco, ¿y aquella marrón es de Pepe o de Marta?
Marta: Es mía. El color marrón me encanta. La azul es de Pepe. ¿Y tú Alicia?, ¿de qué color es la tuya?
Alicia: La mía es amarilla.
Pepe: Mira, aquí hay otro paquete. A ver, qué hay dentro. ¿Lo abrimos?
Isabel: ¡Cuidado con romper los regalos!
Pepe: Yo sé hacer las cosas: voy a abrir el paquete con mucho cuidado. ¡Ya está! ¡Oh, mira, son juguetes! Hay para todos nosotros.
Dolores: ¿Os gustan los regalos?
Todos: Son muy bonitos. Gracias, abuela. ¿Podemos darte ahora nuestro regalo?
Dolores: ¿Un regalo? ¿Y cuál es ese regalo?
Todos: Nuestro cariño en un beso.